El año pasado hablamos sobre una pintura super blanca capaz de reflejar hasta el 95.5% de la luz. Ahora, el mismo equipo ha conseguido que refleje un asombroso 98,1%. La luz golpea el material y este permanece significativamente más frío que la temperatura ambiente. Los detalles fueron publicados en ACS Applied Materials & Interfaces.
Según sus inventores, de emplearse para revestir edificios, la pintura sería de ayuda en la lucha contra el calentamiento global. El objetivo es que su uso reduzca nuestra dependencia al aire acondicionado eléctrico, un hábito que empeora la crisis climática.
“Si se cubre con la pintura el área de un techo de aproximadamente 92,9 metros cuadrados, estimamos que obtendría una potencia de enfriamiento de 10 kilovatios”, dijo el ingeniero mecánico Xiulin Ruan de la Universidad Purdue. “Resulta ser más poderoso que el aire acondicionado utilizado en la mayoría de las casas”, agregó.
Rival del Vantablack
El trabajo se basa en la pintura que desarrollaron el año pasado. La nueva fórmula la acerca cada vez más a ser la contraparte del Vantablack, el pigmento negro que absorbe hasta el 99,965% de la luz visible.
Vantablack tiene sus propias aplicaciones, pero los ingenieros y científicos de materiales estuvieron persiguiendo una pintura blanca ultrarreflectante durante un tiempo. Las pinturas de enfriamiento reflectantes ya están disponibles comercialmente, como la pintura de dióxido de titanio, pero no pueden alcanzar temperaturas más frías que las de su entorno.
Para desarrollar su nueva pintura, los investigadores buscaron materiales blancos altamente reflectantes. Su pintura anterior estaba hecha de partículas de carbonato de calcio suspendidas en un medio de pintura acrílica.
Sulfato de bario
Para su nueva fórmula, recurrieron al sulfato de bario, el cual se produce de forma natural como el mineral barita y se utiliza comúnmente como pigmento en la pintura blanca. El truco está en el tamaño y la concentración de las partículas. Una gama de diferentes tamaños de partículas de sulfato de bario permite que la pintura disperse la máxima cantidad de luz y, cuanto más sulfato de bario, más luz puede reflejar.
Sin embargo, demasiado sulfato de bario puede comprometer la integridad de la pintura, haciéndola quebradiza cuando se seca. El punto óptimo encontrado es una concentración de aproximadamente 60% de sulfato de bario en el medio acrílico.
Durante las pruebas de campo, el equipo descubrió que su superficie pintada logró mantenerse constantemente más fría que la temperatura ambiente en al menos 4.5°C. De esta manera logró una potencia de enfriamiento promedio de 117 vatios por metro cuadrado. Incluso en pleno invierno.
En cambio, la pintura de carbonato de calcio tenía una temperatura superficial de más de 1,7°C por debajo de la temperatura ambiente al mediodía y una potencia de enfriamiento de 37 vatios por metro cuadrado. El pequeño porcentaje de reflectividad adicional en la pintura de sulfato de bario marcó una diferencia significativa.
Debido a las limitaciones de los materiales, la pintura de sulfato de bario probablemente no pueda ser mucho más reflectante. Aun así, el avance podría ayudarnos a reducir nuestra dependencia a los aires acondicionados, especialmente en un planeta cada vez más caliente.