A mediados de julio nació un bebé récord: Thaddeus Daniel Pierce. Lo sorprendente es que creció de un embrión congelado hace 30 años y medio. Es, literalmente, el “bebé más viejo” del mundo. Sus padres, Lindsey y Tim Pierce, eran apenas niños cuando ese embrión fue creado en 1994. La donante, Linda Archerd, dice que verlo nacer es una experiencia “irreal”.
El caso de Thaddeus muestra cómo la tecnología reproductiva está cambiando la forma en que se forman las familias. Tiene una hermana de 30 años y una sobrina de 10. Aunque Lindsey y Tim lo gestaron y criarán, sus genes provienen de dos personas que se divorciaron hace décadas. La genética y la crianza no siempre van de la mano.
Thaddeus le quitó el récord a los gemelos Lydia Ann y Timothy Ronald Ridgeway, nacidos en 2022, de embriones congelados durante 30 años. Antes, el título era de Molly Gibson, con 27 años congelada.
FIV
Estos casos demuestran que, hasta ahora, no hay un límite claro para almacenar embriones. Incluso después de tres décadas a -196 °C, pueden desarrollarse en bebés sanos. Hoy, gracias a la criopreservación y a la popularidad creciente de la fecundación in vitro (FIV), hay millones de embriones guardados en tanques alrededor del mundo.
No todos se usarán. Hay muchas razones: separaciones de pareja, cambios de opinión o edad avanzada que limita la posibilidad de implantarlos. Archerd, por ejemplo, planeaba usar sus cuatro embriones, pero su esposo de entonces no quiso más hijos. Terminó donando uno, y ese se convirtió en Thaddeus.
Cuando los padres genéticos no usan sus embriones, las opciones suelen ser: donarlos a otras personas, a la ciencia o descartarlos. Lo más raro es donarlos a otros padres. En algunos países, ni siquiera se permiten esas alternativas. Los embriones no usados quedan en un limbo legal y físico durante años.
En el caso de una donación, los receptores son los padres legales, pero no hay vínculo genético. Y a veces, los niños nunca conocen a sus padres biológicos.
Sorpresas
La donación puede ser anónima, pero hoy eso es casi imposible. Las pruebas de ADN de consumo masivo pueden revelar la identidad de cualquiera. Estas pruebas ya han destapado secretos familiares. Hay personas que descubren decenas de medio hermanos gracias a ellas.
Un hombre contó en una conferencia que, tras hacerse una prueba, halló ¡50 medios hermanos! Todo por donaciones pasadas. Por eso, muchos expertos aconsejan que los padres cuenten pronto a sus hijos cómo fueron concebidos. Así se evitan sorpresas mayores en el futuro.
Algunos en redes comentaron que Thaddeus podría tener dificultades por la diferencia de edad con su hermana o por ser concebido por donación. Pero los estudios no respaldan esas preocupaciones. No hay diferencias en el apego o en la crianza de hijos concebidos por donación.
En general, esos niños crecen bien adaptados emocional y socialmente. Las familias vienen en todas las formas y la ciencia sigue ampliando esas posibilidades.





