Un nuevo informe científico advierte que el planeta está al borde del colapso ecológico y que solo una acción climática rápida puede evitar consecuencias graves.
El estudio fue publicado en BioScience por William Ripple y un grupo de científicos de la Universidad Estatal de Oregón. Analizaron los signos vitales del planeta y el panorama no pinta bien.
De 34 indicadores clave, 22 rompieron récords negativos. El calor del océano, la pérdida de bosques por incendios y las temperaturas extremas están en máximos históricos.
2024 fue más caluroso que 2023. También aumentaron los desastres naturales mortales: inundaciones, tifones e incendios mataron a cientos solo en EE.UU.
El calentamiento de la atmósfera se está acelerando. El hielo polar sigue derritiéndose, lo que eleva el nivel del mar y pone en riesgo comunidades costeras.
Además, las corrientes oceánicas que regulan el clima mundial están debilitándose. Esto podría causar cambios climáticos aún más extremos y rápidos.
Ripple advirtió que, sin medidas efectivas, los riesgos escalarán y pondrán en jaque la paz, la salud pública y la estabilidad de los ecosistemas.
Otro informe publicado en agosto por la American Meteorological Society llegó a conclusiones similares: temperaturas récord, pérdida masiva de hielo y más eventos extremos.
Los científicos también señalan que el consumo excesivo —sobre todo de carne y energía— es uno de los principales motores del cambio climático.
El PIB global alcanzó su punto más alto en 2025, lo que muestra crecimiento económico pero también más emisiones y degradación ambiental.
Los autores piden reducir el consumo, sobre todo entre las personas más ricas del mundo, ya que son quienes más recursos consumen.
Ripple propone un cambio de fondo: dejar de priorizar el crecimiento económico constante y enfocarnos en el bienestar y la sostenibilidad.
Aunque las energías renovables están creciendo, el uso de combustibles fósiles también. Es urgente reducirlos si queremos frenar el daño.
Según el informe, las renovables podrían cubrir la mayoría de nuestras necesidades energéticas para 2050 si actuamos rápido y con decisión.
Ripple lo resumió claro: estamos en una emergencia planetaria, pero aún tenemos herramientas. Cada décima de grado cuenta.





