Ucrania acaba de probar una nueva forma de evacuar a los soldados heridos en el campo de batalla. En vez de enviar un helicóptero o un vehículo de rescate, utilizó un dron de seis hélices capaz de transportar hasta 90 kilos. El aparato recorrió unos 62 kilómetros con un combatiente herido a bordo y completó la operación en una hora y 14 minutos.
La evacuación estuvo a cargo de la 92.ª Brigada ucraniana, que utilizó un hexacóptero Heavy Shot AYUDAG 6, fabricado por la empresa Gurzuf Defence. Para realizar el traslado, los responsables entregaron al soldado unos mosquetones especiales que le permitieron sujetarse al sistema de elevación del dron, equipado con un cabrestante.
El militar pertenecía a la 30.ª Brigada Mecanizada y llevaba casi 500 días desplegado en una posición del frente, bajo la amenaza constante de los ataques rusos. Como ocurre con otros soldados en esas condiciones, dependía de drones amigos para recibir municiones y suministros.
El rescate
Aunque la operación demuestra el potencial de estos aparatos, también implica riesgos. Pavlo Feldblium, cofundador de Gurzuf Defence, explicó al medio The Kyiv Independent que evacuar heridos de esta manera puede ser peligroso y debería considerarse únicamente cuando no existan otras alternativas.
La iniciativa llega poco después de que otra empresa ucraniana, SkyFall, presentara su propio hexacóptero StarGate, diseñado específicamente para transportar heridos en una camilla protegida. El fabricante comenzó a probarlo en una brigada ucraniana en octubre. Este modelo utiliza Starlink para comunicarse, pero también cuenta con un sistema de comunicación independiente y una inteligencia artificial que le permite regresar a una zona segura si pierde toda conexión.
La experiencia ucraniana podría servir de referencia para otros ejércitos, incluido el estadounidense. Durante décadas, el Pentágono ha investigado el uso de aeronaves no tripuladas para evacuar heridos, pero todavía depende principalmente de helicópteros tripulados.
Aplicaciones
La guerra en Ucrania plantea un problema distinto al de otros conflictos recientes. La vigilancia permanente mediante drones y los ataques contra vehículos de rescate hacen que acercarse a un soldado herido pueda convertirse en una misión mortal. Incluso los vehículos terrestres robóticos tienen dificultades para atravesar terrenos complicados sin quedar expuestos.
En estas condiciones, algunos combatientes permanecen horas o días esperando ayuda. Otros terminan muertos o desaparecidos. Los drones de evacuación no eliminan ese peligro, pero podrían ofrecer una alternativa cuando enviar personas al rescate supone arriesgar todavía más vidas.





