Descubren que las reinas de las hormigas producen crías de dos especies diferentes

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Descubren que las reinas de las hormigas producen crías de dos especies diferentes

Estas hormigas son de dos especies diferentes, M. ibericus y M. structor, pero comparten madre. (Juvé et al., Nature, 2025)

Hay unas hormigas en Sicilia que están rompiendo todas las reglas de la biología. Sus reinas pueden tener crías de dos especies distintas, ¡y una ni siquiera vive cerca!

Estas reinas son de la especie Messor ibericus, y pueden crear obreras híbridas al cruzarse con machos de otra especie, Messor structor, que vive a más de mil kilómetros.

Pero eso no es todo. También pueden clonar machos de M. structor sin necesidad de que exista una colonia natural de esa especie cerca. Es como si las domesticaran.

Los científicos lo llaman “domesticación sexual”. Estas reinas tomaron control total del proceso reproductivo de otra especie, igual que los humanos domesticaron a los perros.

Ya no necesitan vuelos nupciales ni buscar machos de otras colonias. Tienen todo en casa: machos clonados listos para fecundar y producir más obreras híbridas.

Y sí, todo esto es real. Lo explica un estudio publicado en la revista Nature, liderado por el biólogo evolutivo Jacobus Boomsma de la Universidad de Copenhague.

Los análisis genéticos muestran que la reina produce hijos de dos especies diferentes: una con pelo (M. ibericus) y otra sin pelo (M. structor). Ambas nacen de la misma madre.

Si la reina se cruza con un macho de su misma especie, produce nuevas reinas. Si se cruza con un macho M. structor, obtiene obreras híbridas.

Así, toda la colonia funciona como una especie de superorganismo de dos especies, algo completamente inusual en el reino animal.

Lo más loco es cómo maneja su reproducción. Puede clonarse a sí misma sin aparearse, o puede fecundar sus huevos con esperma de cualquiera de las dos especies.

Incluso puede eliminar su propio ADN nuclear y usar su óvulo como “vehículo” para el ADN de los machos clonados M. structor. Así, esos hijos no están emparentados con ella.

Eso sí, todos conservan su ADN mitocondrial, el que viene del óvulo. Es la única conexión genética que los une a la reina.

Gracias a eso, la colonia mantiene una gran diversidad genética sin depender de poblaciones externas. Todo el ciclo se controla dentro del hormiguero.

Esto pone en duda ideas básicas sobre qué es un individuo y cómo funcionan las especies. La frontera entre una especie y otra se vuelve muy borrosa.

Los machos M. structor producidos por las reinas M. ibericus no son exactamente iguales a los que produciría una reina M. structor natural, pero su genoma sí coincide.

La entomóloga Jessica Purcell, que no participó en el estudio, sugiere que estos machos ya no son externos: ahora son parte estable de la especie M. ibericus.

Ella compara este fenómeno con la transferencia horizontal de genes, donde un organismo incorpora ADN ajeno, creando una nueva línea genética combinada.

Esto no se ha visto en ningún otro animal. Las reinas de estas hormigas están escribiendo sus propias reglas evolutivas.