Startup afirma poder convertir el mercurio en oro y al mismo tiempo crear energía limpia

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Startup afirma poder convertir el mercurio en oro y al mismo tiempo crear energía limpia

¿Podría el sueño alquimista hacerse realidad?

Una startup llamada Marathon Fusion asegura haber encontrado la manera de cumplir un sueño que persiguieron los alquimistas medievales: transformar mercurio en oro, mientras generan energía limpia con fusión nuclear.

Según un artículo publicado en arXiv, la compañía explica cómo puede convertir el isótopo 198Hg en 197Au, la forma más estable del oro. Lo impresionante es que lo harían dentro de un reactor de fusión tipo tokamak.

Sus simulaciones señalan que este método no solo produciría energía, sino también grandes cantidades de oro: dos toneladas por cada gigavatio de energía térmica al año. Suena a ciencia ficción, pero va en serio.

El proceso de transformar metales en oro se llama crisopoeia. Ya se había probado a pequeña escala con aceleradores de partículas y captura de neutrones, pero nunca de una forma económicamente viable.

La apuesta de Marathon Fusion es lograr que tanto la producción de energía como la de oro sean rentables al mismo tiempo. Esto, dicen, haría mucho más atractiva la inversión en plantas de fusión.

Ellos mismos lo explican claro: “Implementar este concepto permite que las plantas de fusión dupliquen sus ingresos, aumentando de forma drástica la viabilidad económica de la energía de fusión”.

El truco está en el blanket o manta de cría del reactor, que normalmente se hace de litio. Marathon propone usar una aleación de litio con mercurio para mejorar las reacciones de neutrones.

Esa combinación no solo optimiza la producción de tritio, que es el combustible del reactor, sino que también facilita que los neutrones transformen el 198Hg en 197Hg, que luego decae en 197Au.

Lo mejor es que el 197Hg tiene una vida media de solo 64 horas, así que el paso hacia oro estable ocurre bastante rápido. Pero el proceso no está libre de complicaciones.

Durante la reacción también se forman pequeños restos de otros isótopos radiactivos. Eso significa que el oro no se puede usar de inmediato y necesita un periodo de “enfriamiento”.

Los cálculos indican que ese tiempo de espera es de 17,7 años, hasta que su radiactividad sea comparable a la de un plátano. Solo entonces se podría liberar al mercado.

Los investigadores no ven esto como un gran problema. Argumentan que gran parte del oro se usa para guardar valor, no para un uso inmediato, así que almacenarlo años no sería un impedimento real.

Lo admiten con naturalidad: “En el peor de los casos, el producto valdrá un poco menos al inicio y se aplicará un descuento hasta que alcance pureza total”.

Claro, todo esto todavía vive en el terreno de las simulaciones. Para hacerlo realidad, falta resolver cómo obtener suficiente mercurio enriquecido y materiales que soporten esas condiciones dentro del reactor.

Si lo logran, no solo abrirían la puerta a una fuente abundante de energía limpia. También reducirían la necesidad de minería de oro, una industria muy contaminante y destructiva con el medio ambiente.

Marathon Fusion aún está lejos de poner en marcha esta máquina de alquimia moderna, pero la promesa de oro y energía en un mismo paquete ya captó la atención de muchos.