Primera vez en el mundo: un paciente recibe una terapia de alto riesgo para rejuvenecer sus células

Posted on
Primera vez en el mundo: un paciente recibe una terapia de alto riesgo para rejuvenecer sus células

IA

Un ensayo clínico muy esperado acaba de comenzar en Estados Unidos, y su objetivo suena ambicioso: intentar rejuvenecer células envejecidas del ojo.

La empresa biotecnológica Life Biosciences anunció que ya trató al primer paciente con una terapia experimental llamada ER-100, pensada para la pérdida visual.

La idea es activar tres genes en las células ganglionares de la retina, que son nervios encargados de conectar los ojos con el cerebro.

Estas células no se regeneran de forma natural. Si una enfermedad como el glaucoma las daña, la pérdida de visión puede ser permanente.

Por eso el ensayo llama tanto la atención. Intenta probar si algo considerado irreversible podría frenarse o incluso revertirse parcialmente.

El tratamiento consiste en una inyección de terapia génica en el ojo, acompañada por varias semanas de antibióticos para controlar la activación.

La terapia usa un virus modificado, incapaz de causar una infección, para llevar instrucciones genéticas a las células dañadas de la retina.

Esas instrucciones producen tres proteínas que, al menos en estudios previos, parecen ayudar a que las células funcionen como si fueran más jóvenes.

Pero aquí está la parte delicada: no se trata de cambiar los genes originales del paciente, sino de modificar temporalmente su actividad.

Los genes añadidos se encienden solo cuando la persona toma un antibiótico específico. Si deja de tomarlo, el sistema debería apagarse.

Ese interruptor da cierto control, pero no elimina los riesgos. Cambiar la actividad genética puede salir mal de formas conocidas y desconocidas.

Una de las preocupaciones es que una reprogramación celular mal controlada podría favorecer cambios peligrosos, incluso volver algunas células más propensas al cáncer.

También hay una crítica importante: si el problema de fondo es el glaucoma, esta terapia no baja la presión del ojo.

Eso significa que, aunque lograra rejuvenecer algunas células, el daño podría seguir avanzando si la causa principal no se controla bien.

El primer ensayo será pequeño y se concentrará principalmente en seguridad. Incluirá hasta 18 personas con daño en el nervio óptico.

Primero tratarán a pacientes con glaucoma de ángulo abierto, una de las formas más comunes de la enfermedad en adultos.

Después podrían incluir personas con otro tipo de daño del nervio óptico, causado por una falta repentina de flujo sanguíneo.

Los participantes serán observados durante al menos cinco años. Además, no todos recibirán la misma dosis, porque los investigadores irán ajustándola.

El ensayo también medirá si hay señales tempranas de mejora visual, aunque su objetivo principal no es demostrar eficacia todavía.

La base de esta terapia viene de estudios en animales, donde investigadores lograron que células viejas recuperaran algunas funciones más jóvenes.

Eso emocionó a muchos científicos dedicados al envejecimiento, porque sugiere que algunas marcas del paso del tiempo quizá no sean permanentes.

Pero otros especialistas piden mucha cautela. Dicen que la biología del envejecimiento todavía no tiene una definición única de “rejuvenecer”.

Existen varios relojes biológicos para medir envejecimiento celular, y no todos muestran exactamente lo mismo ni pesan igual en cada tejido.

Por eso todavía no está claro qué tendría que pasar para decir que una célula humana realmente volvió a un estado más joven.

Este ensayo no demostrará de golpe que podemos revertir el envejecimiento. Pero sí pondrá a prueba una idea muy discutida en humanos.

Si funciona de forma segura, podría marcar un camino nuevo para enfermedades del ojo. Si falla, recordará por qué conviene avanzar despacio.

Fuente: Science Alert.