Científicos creen que la Vía Láctea tiene muchas más galaxias satélite de las que hemos podido detectar. Y no hablamos de una o dos más, sino hasta cien.
Un equipo de la Universidad de Durham, en Inglaterra, usó supercomputadoras y modelos matemáticos para predecir estas galaxias fantasma, según presentaron en la Reunión Nacional de Astronomía de la Real Sociedad Astronómica (NAM 2025).
Estas pequeñas galaxias orbitan alrededor de la Vía Láctea, pero son tan débiles que los telescopios actuales apenas pueden verlas, si es que logran verlas.
El modelo en el que se basa el estudio se llama Lambda Cold Dark Matter (LCDM), la teoría más aceptada sobre cómo se forma el universo.
Según LCDM, solo el 5% del universo está hecho de materia normal como tú y yo; el resto es energía oscura (70%) y materia oscura fría (25%).
Las galaxias nacen dentro de enormes “halos” de materia oscura. Muchas son enanas y giran alrededor de galaxias más grandes, como nuestra Vía Láctea.
Pero hay un problema: los modelos predicen muchas más galaxias satélite de las que realmente hemos observado. Ahí entra esta nueva investigación.
Usaron simulaciones de altísima resolución, como Aquarius, junto con el modelo GALFORM, para rastrear esas galaxias invisibles.
Descubrieron que muchas de estas galaxias satélite pierden casi toda su materia oscura al acercarse demasiado al halo de la Vía Láctea.
Sin esa materia oscura, quedan débiles y chiquitas, tanto que los modelos tradicionales ni siquiera las registran. Por eso les llaman galaxias “huérfanas”.
Pero según los cálculos nuevos, estas galaxias deberían seguir existiendo, solo que son casi invisibles con la tecnología actual.
Los investigadores creen que hay al menos 80 o hasta 100 galaxias más orbitando cerca, escondidas por su tamaño y brillo.
Algunas ya podrían haber sido vistas por telescopios modernos como el Rubin Observatory, pero aún no está claro si son galaxias o cúmulos estelares.
Estas observaciones ayudarían a confirmar la teoría LCDM. Ver lo que predicen los modelos sería un gran respaldo a nuestra comprensión del universo.
La doctora Isabel Santos-Santos, del Instituto de Cosmología Computacional de Durham, explicó que hasta ahora conocemos unas 60 galaxias satélite de la Vía Láctea.
Pero sus modelos indican que debería haber muchas más, solo que son tan tenues que no las hemos visto aún.
El profesor Carlos Frenk, coautor del estudio, lo dijo claro: si estas galaxias aparecen en los datos nuevos, sería una victoria para la física.
Con pura matemática y computadoras, predicen cosas que luego los telescopios pueden confirmar. Y eso es lo mejor de la ciencia.
Este trabajo también ayuda a entender cómo se formó la Vía Láctea y qué otras cosas podrían estar flotando a su alrededor sin que nos demos cuenta.





