Finlandia está usando una batería gigante que usa arena

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Finlandia está usando una batería gigante que usa arena

La empresa Solar Polar Night está probando una batería de arena. / Solar Polar Night

En un pequeño pueblo de Finlandia llamado Pornainen, están probando una idea sorprendente: una batería gigante hecha de arena. Es la más grande del mundo y promete revolucionar la energía limpia.

La batería es un enorme silo de unos 13 metros de alto, lleno con 2,000 toneladas de piedra triturada. Está instalada junto a un estacionamiento y funciona de forma muy ingeniosa.

Cuando hay exceso de electricidad renovable y los precios bajan, el sistema usa esa energía para calentar el interior del silo. La piedra almacena ese calor durante semanas.

La clave es simple: calientan aire y lo hacen circular entre los granos de piedra, explica Liisa Naskali, directora de Polar Night Energy, la startup finlandesa que creó esta tecnología.

A diferencia de otras baterías, no usa químicos, no se degrada y no hay riesgo de incendios. Solo calor limpio y duradero, listo para aprovecharse cuando se necesita. 

El uso 

Pornainen utiliza una red de calefacción distrital que abastece oficinas, escuelas, negocios y edificios. Antes, funcionaba quemando aceite o astillas de madera.

Pero el municipio quiere ser carbono neutral. Así que reemplazó esos combustibles por la batería de arena, que ahora calienta el agua usada en duchas y radiadores.

El calor viaja por tuberías con agua caliente que llega a cada edificio. Allí, los sistemas locales la distribuyen mediante radiadores o calefacción por suelo.

La batería comenzó a operar este verano y ya logró eliminar completamente el uso de aceite. Durante esos meses, funcionó solo con energía almacenada.

Con el invierno, combinarán el calor de la batería con el de las astillas, aunque su consumo puede reducirse en un 60%, una mejora notable para el ambiente.

Aunque quemar madera se considera “neutral” en carbono, los árboles crecen lento y se queman rápido, por lo que no es una solución sostenible a corto plazo.

Curiosamente, esta batería no usa arena común, sino residuos de esteatita, una piedra usada en chimeneas locales. Así reducen desechos y evitan dañar ríos o playas.

Dentro del silo hay un intercambiador de calor y un sistema cerrado que hace circular el aire caliente. Todo se controla con software automatizado.

El sistema aprovecha los momentos en que la electricidad es más barata. Durante el verano, la compañía pagó solo una décima parte del precio promedio.

Adopción 

Aunque la instalación inicial cuesta bastante, su operación resulta muy económica. Por eso, varias empresas ya están interesadas en usar esta tecnología.

Incluso las fábricas podrían emplearla para reemplazar combustibles fósiles en procesos que requieren altas temperaturas.

Para Polar Night Energy, este proyecto demuestra que su idea realmente funciona. “Esto es muy importante para nosotros”, dice Naskali, “porque ahora podemos probar que sí sirve”.