En una cueva del sur de Alemania, arqueólogos encontraron dos diminutas figuras de aves talladas en marfil de mamut hace aproximadamente 40.000 años durante la Edad de Hielo.
Las piezas aparecieron en Hohle Fels, una cueva del Jura de Suabia conocida por conservar algunas de las obras figurativas más antiguas conocidas por nuestra especie.
Los investigadores de la Universidad de Tübingen recuperaron ambas esculturas durante excavaciones realizadas en 2025, dentro de capas arqueológicas correspondientes al periodo Auriñaciense de Europa.
Cada figura mide aproximadamente dos centímetros de largo, uno de ancho y medio centímetro de grosor, prácticamente el tamaño de una uña humana.
Eso las convierte en las representaciones figurativas más pequeñas conocidas de este periodo hasta ahora, según el equipo responsable de las excavaciones en la famosa cueva alemana.
El hallazgo fue descrito en Archäologische Ausgrabungen in Baden-Württemberg 2025, una publicación anual dedicada a presentar resultados recientes de excavaciones arqueológicas en esa región.
Aunque son diminutas, las esculturas tienen detalles sorprendentes. Una muestra ojos bastante definidos y la otra conserva un pico y pequeñas marcas que representan plumas.
Una de las aves aparece recostada sobre el suelo y podría representar un animal incubando huevos, aunque los arqueólogos reconocen que no pueden asegurarlo.
La segunda figura tiene las alas extendidas y podría mostrar un ave volando, aterrizando o incluso realizando algún tipo de comportamiento relacionado con el cortejo.
Determinar qué especies representan tampoco resulta sencillo. La primera recuerda a una perdiz nival, un ave cuyos restos aparecen con frecuencia dentro de Hohle Fels.
La figura con las alas extendidas también podría representar una perdiz nival, aunque existen otras posibilidades, como algún urogallo o incluso un ave de presa.
Ambas piezas aparecieron en la misma capa arqueológica y estaban separadas por apenas metro y medio, así que posiblemente fueron realizadas por una misma persona.
Los arqueólogos consideran notable que sus autores lograran representar posturas y detalles tan precisos trabajando con fragmentos de marfil extremadamente pequeños hace tantos milenios.
Además, Hohle Fels ya había proporcionado anteriormente otra pequeña figura de ave, mientras ninguna de las otras cuevas cercanas produjo esculturas semejantes hasta ahora.
En otros yacimientos del Jura de Suabia predominan figuras de mamuts y leones, acompañadas por representaciones menos frecuentes de osos, caballos, peces y bisontes.
Esa diferencia podría indicar que las comunidades que ocuparon cada cueva desarrollaron preferencias artísticas propias, relacionadas quizá con su entorno, identidad o tradiciones culturales particulares.
Los especialistas todavía desconocen para qué servían estas diminutas esculturas. Una posibilidad es que funcionaran como objetos personales, amuletos o símbolos vinculados con determinadas personas.
Su tamaño también habría permitido transportarlas fácilmente, aunque no existe evidencia suficiente para saber si realmente se llevaban encima o tenían alguna función ritual concreta.
Hohle Fels forma parte de un conjunto de cuevas reconocido por la UNESCO y ha proporcionado también instrumentos musicales, joyas y otras extraordinarias esculturas paleolíticas.
Estas dos pequeñas aves muestran hasta qué punto aquellos humanos observaban a los animales y podían transformar esas observaciones en objetos detallados utilizando herramientas sorprendentemente precisas.





