China acaba de terminar la primera fase de construcción del primer centro de datos submarino del mundo, ubicado en el área especial de Lin-gang, en Shanghái. Costó unos 226 millones de dólares.
Este proyecto marca un gran paso hacia soluciones sostenibles frente al enorme consumo de energía de la infraestructura digital del país. Todo el sistema funciona con energía eólica.
Bajo del mar
Con una capacidad total de 24 megavatios, el centro busca integrar fuentes renovables en el almacenamiento y procesamiento de datos, según informó el comité de gestión de Lin-gang.
Los centros de datos tradicionales se calientan mucho y dependen del aire acondicionado, que puede consumir hasta la mitad de su energía total.
El centro submarino soluciona esto sumergiendo los servidores bajo el mar, donde el agua actúa como refrigerante natural. Así, el gasto energético en enfriamiento baja a menos del 10 %.
El estándar para medir eficiencia energética en estos centros se llama PUE (“eficacia en el uso de energía” por sus siglas en inglés). Este proyecto apunta a un PUE máximo de 1.15, cerca del ideal teórico de 1.0.
China exige que los nuevos centros no superen un PUE de 1.25 antes de 2025, por lo que este resultado supera las metas nacionales.
Además, más del 95 % de su electricidad proviene de turbinas eólicas marinas, lo que reduce el consumo energético en un 22.8 %.
Beneficios
Según Huang Dinan, presidente del grupo Shenergy, el Mar de China Oriental tiene un gran potencial eólico, con más de 3 000 horas aprovechables al año.
Otro beneficio es el uso mínimo de tierra: se reduce más del 90 %, algo clave en ciudades costeras densamente pobladas como Shanghái.
El proyecto también elimina por completo la necesidad de agua dulce, otro recurso crítico.
Este centro forma parte de un plan nacional más amplio que busca convertir a Shanghái en un polo global de innovación tecnológica.
La ciudad quiere que su industria de computación en la nube alcance más de 28 000 millones de dólares para 2027.
El proyecto complementa la iniciativa “Datos del Este, Cómputo del Oeste”, lanzada en 2022, que instala centros de datos en regiones occidentales menos desarrolladas.
A diferencia de esa estrategia, el centro de Lin-gang procesa la información cerca de donde se genera, aprovechando los recursos marinos y reduciendo el impacto ambiental.
Más proyectos
La capacidad actual de 24 megavatios es solo el inicio. Las empresas involucradas ya firmaron un acuerdo para construir otro centro de 500 megavatios impulsado por energía eólica marina.
Aun así, los expertos advierten que la construcción de centros submarinos está en una fase temprana y todavía enfrenta desafíos técnicos y de mantenimiento antes de su expansión a gran escala.





