Hace unos 4,500 millones de años, Júpiter creció rápidamente hasta convertirse en el gigante que conocemos hoy. Su gravedad alteró el recorrido de miles de objetos rocosos y helados llamados planetesimales.
Estos cambios provocaron choques tan fuertes que derritieron parte del material rocoso, formando pequeñas gotas de roca fundida llamadas cóndrulos, que hoy encontramos en meteoritos que caen a la Tierra.
Científicos de la Universidad de Nagoya (Japón) y del Instituto Nacional de Astrofísica de Italia (INAF) descubrieron cómo se formaron esos cóndrulos y usaron esa información para fechar el nacimiento de Júpiter.
Su investigación fue publicada en Scientific Reports y muestra que el tamaño y la forma de los cóndrulos dependían de cuánta agua tenían los planetesimales al chocar.
Esto no solo encaja con lo que se ve en los meteoritos, también confirma que la formación de los planetas fue clave para crear estos pequeños restos antiguos.
Los cóndrulos son esferas diminutas, de entre 0.1 y 2 milímetros, que se incrustaron en asteroides cuando se formaba el sistema solar. Hoy, siguen viajando dentro de meteoritos.
Durante años, nadie entendía por qué eran redondos. Pero el profesor Sin-iti Sirono de Nagoya explicó que cuando los planetesimales chocaban, el agua se convertía en vapor al instante.
Ese vapor explotaba y partía la roca fundida en pequeñas gotas, que luego se enfriaban y formaban los cóndrulos que vemos en meteoritos actuales.
Otras teorías anteriores no lograban explicar bien sus características, ya que requerían condiciones muy específicas. En cambio, este modelo se basa en fenómenos naturales que pasaron cuando nació Júpiter.
Los científicos usaron simulaciones por computadora para ver cómo crecía Júpiter y cómo su gravedad causaba choques entre planetesimales llenos de agua y roca.
Después, compararon los cóndrulos creados en el modelo con los que se ven en los meteoritos reales. Coincidían tanto en forma como en cantidad.
El modelo también mostró que la creación de cóndrulos ocurrió justo cuando Júpiter acumulaba gas rápidamente para alcanzar su tamaño gigante.
Los meteoritos muestran que ese pico de formación de cóndrulos fue hace 1.8 millones de años desde el inicio del sistema solar. Ese también fue el momento en que nació Júpiter.
Este descubrimiento ofrece una forma más precisa de saber cuándo se formaron los planetas. Pero Júpiter no fue el único en causar este fenómeno.
Los científicos creen que otros planetas gigantes, como Saturno, también provocaron la formación de cóndrulos al nacer, lo que explicaría por qué hay cóndrulos de distintas edades.
Al estudiar esos cóndrulos, ahora se puede trazar el orden de nacimiento de los planetas y entender cómo fue tomando forma nuestro sistema solar.
Además, este proceso violento de formación podría haberse repetido alrededor de otras estrellas, lo que daría pistas sobre cómo se forman otros sistemas planetarios.




