Anthropic confirmó que tiene un laboratorio de biología experimental en el área de la bahía de San Francisco, donde sus modelos de inteligencia artificial pueden ayudar a diseñar y ejecutar experimentos físicos. La noticia llega mientras la empresa sostiene que la IA podría acelerar de manera radical la investigación médica.
Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, dijo recientemente que la IA podría contribuir a curar la mayoría de las grandes enfermedades durante los próximos cinco a diez años. Pero para comprobar si una hipótesis funciona fuera de una computadora, los modelos necesitan enfrentarse a experimentos reales.
«Para hacer biología, la prueba definitiva seguirá siendo durante un tiempo el trabajo en un laboratorio», explicó Eric Kauderer-Abrams, responsable de ciencias de la vida de Anthropic, a Reuters. Según el ejecutivo, la empresa ya realiza este tipo de experimentos.
Experimentos
El laboratorio funciona de una manera parecida a los que utilizan las compañías biotecnológicas. Anthropic desarrolla allí parte de su investigación y también trabaja con colaboradores externos. La empresa no ha explicado exactamente qué experimentos realiza, aunque sí ha señalado que el foco está en la biología fundamental y no directamente en el desarrollo de medicamentos.
La decisión tiene sentido dentro de la estrategia reciente de Anthropic. En abril, la compañía compró Coefficient Bio, una empresa de biotecnología que trabajaba de forma discreta en aplicaciones de IA. Además, Anthropic mantiene acuerdos con grandes compañías farmacéuticas, como Novo Nordisk, con la que anunció recientemente una colaboración para investigar nuevos medicamentos.
Precisamente por eso, la empresa parece cuidadosa con la imagen de su laboratorio. Anthropic ya ha recibido críticas cuando algunos de sus productos fueron percibidos como competencia directa de servicios ofrecidos por sus propios clientes.
Esta semana también lanzó un programa de verificación para ciencias de la vida, que permitirá a investigadores especializados acceder a sus modelos más avanzados. La compañía ha publicado además investigaciones sobre aplicaciones de IA para acelerar el diseño de proteínas y mejorar el modelado de moléculas.
Ironico
El laboratorio, sin embargo, aparece en un momento incómodo para Anthropic. La empresa ha advertido repetidamente sobre los riesgos de una IA demasiado poderosa. Su responsable de alineamiento ha estimado en más de 10 % la posibilidad de que la IA pueda provocar la extinción humana durante la próxima década. Amodei incluso pidió recientemente que la industria reduzca el ritmo de desarrollo y adopte medidas de autorregulación.
Por eso, la existencia de un laboratorio donde una IA puede pasar de las simulaciones a experimentos biológicos ya genera bromas y preocupación en Silicon Valley. La contradicción resulta difícil de ignorar. Anthropic advierte sobre lo que la IA podría hacer y, al mismo tiempo, está construyendo las herramientas para descubrirlo.





