Ver menos televisión podría reducir el riesgo de depresión hasta en un 43%, según un estudio

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Ver menos televisión podría reducir el riesgo de depresión hasta en un 43%, según un estudio

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Un estudio publicado en European Psychiatry encontró que cambiar parte del tiempo frente al televisor por otras actividades puede reducir el riesgo de depresión en adultos de mediana edad.

El efecto no fue igual en todos los grupos, porque en personas más jóvenes o mayores el beneficio fue mucho más débil.

La investigadora Rosa Palazuelos-González explica que el estudio destaca porque analiza qué pasa cuando reemplazas la televisión por movimiento o sueño, no solo cuánto tiempo pasas sentado.

Ella dice que gran parte de los estudios previos se centraron en estar sentado muchas horas, sin mirar qué ocurre cuando cambias ese tiempo por comportamientos distintos.

El equipo descubrió que reducir una hora de televisión al día y dedicarla a otra actividad baja el riesgo de depresión en un once por ciento.

Si cambias hora y media o dos horas, la reducción puede subir hasta casi veintiséis por ciento.

En personas de mediana edad, el efecto fue todavía más fuerte y los cambios marcaron una diferencia notable en la salud mental.

En este grupo, cambiar sesenta minutos bajó el riesgo un diecinueve por ciento, mientras que noventa minutos bajaron el riesgo un veintinueve por ciento.

Cuando el cambio fue de dos horas diarias, la probabilidad de depresión cayó alrededor de cuarenta y tres por ciento.

Todas las actividades alternativas mostraron beneficios, menos reemplazar treinta minutos por tareas domésticas, que no produjo una mejora significativa.

Treinta minutos dedicados al deporte redujeron el riesgo un dieciocho por ciento, mientras que cambiarlos por actividades físicas del trabajo lo bajó un diez por ciento.

Reemplazar por actividades de ocio o transporte activo redujo el riesgo ocho por ciento, y reemplazar por sueño lo bajó nueve por ciento.

El deporte fue claramente la opción más efectiva en cualquier duración, siempre mostrando las mayores reducciones en probabilidad de depresión.

En adultos mayores, los cambios tuvieron poco efecto, excepto cuando reemplazaron televisión por deporte, que sí redujo el riesgo de manera consistente.

Incluso ahí, las cifras fueron pequeñas, pero mostraron una disminución clara al aumentar la cantidad de tiempo dedicado al movimiento.

En jóvenes adultos, cambiar televisión por movimiento tampoco cambió mucho el riesgo, probablemente porque ellos ya se mueven más durante el día.

Los autores creen que los jóvenes ya superaron el nivel de actividad que protege contra la depresión, así que un cambio adicional aporta poco.

El estudio usó datos del proyecto holandés Lifelines, que siguió a más de sesenta y cinco mil adultos sin depresión durante cuatro años.

Los participantes reportaron cuánto tiempo dedicaban al deporte, al transporte activo, al trabajo físico, a las tareas del hogar, al ocio, al sueño y a ver televisión.

El diagnóstico de depresión se hizo con una entrevista clínica estandarizada, lo que permitió comparar los resultados de forma confiable entre grupos.