Un nuevo tipo de vacuna logró prevenir distintos tipos de cáncer en ratones, con hasta un 88 % de eficacia en algunos casos. Y no, no es ciencia ficción.
Esta vacuna no se enfoca en virus, como las típicas, sino que entrena al sistema inmune para que reconozca y ataque tumores si llegan a aparecer más adelante.
La fórmula usa nanopartículas que llevan un “pedazo” reconocible de células cancerosas, como si fuera una etiqueta para que las defensas del cuerpo sepan qué buscar y destruir.
Además, incluye un llamado “súper adyuvante”, que es como un refuerzo para que el sistema inmune se active con más fuerza y no deje pasar al enemigo.
En el primer experimento, científicos de la Universidad de Massachusetts Amherst vacunaron ratones con nanopartículas que contenían péptidos de melanoma. Luego, unas semanas después, les introdujeron células de melanoma.
El resultado fue sorprendente: el 80 % de los ratones vacunados sobrevivieron y no desarrollaron tumores durante los 250 días del estudio. Los no vacunados murieron en menos de siete semanas.
En otra prueba, usaron un antígeno más general: el lisado tumoral, que es básicamente una mezcla de células cancerosas rotas. La idea era ver si eso ayudaba a prevenir distintos tipos de cáncer.
Vacunaron a los ratones con esa mezcla y luego los expusieron a cáncer de páncreas, melanoma o cáncer de mama triple negativo. Los resultados volvieron a ser prometedores.
El 88 % de los ratones expuestos al cáncer de páncreas no desarrolló tumores. Para el cáncer de mama, la protección fue del 75 %, y del 69 % para el melanoma.
Luego intentaron simular una metástasis en los ratones que habían resistido, pero no funcionó. Ninguno desarrolló tumores. El sistema inmune ya estaba listo para atacar.
La clave de todo, según los científicos, es el súper adyuvante: unas nanopartículas lipídicas que llevan dos adyuvantes inmunológicos y los entregan juntos para que la respuesta del cuerpo sea mucho más potente.
“Al diseñar estas nanopartículas para activar el sistema inmune por múltiples vías y combinarlas con antígenos específicos del cáncer, logramos evitar el crecimiento tumoral con tasas de supervivencia increíbles”, dijo Prabhani Atukorale, ingeniera biomédica de UMass Amherst.
Por ahora, esto solo se ha probado en ratones. No hay garantía de que funcione igual en humanos, pero los resultados iniciales son muy alentadores.
Los investigadores creen que esta técnica podría adaptarse a distintos tipos de cáncer y servir tanto para prevenir como para tratar la enfermedad, especialmente en pacientes de alto riesgo.
El estudio completo fue publicado en la revista Cell Reports Medicine.




