Un equipo de investigadores en la Universidad McGill creó una herramienta de inteligencia artificial que detecta señales de enfermedades escondidas dentro de las células.
La bautizaron DOLPHIN, y podría ayudar a diagnosticar enfermedades en etapas tempranas y elegir tratamientos con más precisión.
El estudio fue publicado en la revista científica Nature Communications.
Este avance apunta a un problema común en medicina: muchas veces, los tratamientos funcionan por prueba y error.
Con esta herramienta, los doctores podrían saber con más certeza qué terapia funcionará mejor para cada paciente.
¿Cómo lo logra? DOLPHIN analiza cambios sutiles en la expresión del ARN, que pueden indicar si una enfermedad está presente o cómo podría evolucionar.
Esos cambios suelen ser difíciles de detectar porque los métodos tradicionales agrupan la información por gen y pierden detalles importantes.
DOLPHIN va más allá. En vez de ver al gen como una sola unidad, lo desarma en sus partes más pequeñas, llamadas exones.
Los exones son como piezas de Lego: según cómo se junten, cambian la función del gen.
Al observar estas combinaciones, DOLPHIN detecta marcadores que antes pasaban desapercibidos.
En una prueba con datos de pacientes con cáncer de páncreas, el sistema encontró más de 800 marcadores nuevos.
Incluso pudo distinguir entre pacientes con cánceres agresivos y otros con casos menos graves.
Esa información es clave para decidir qué tratamiento usar y cuándo.
Además, el equipo dice que esta herramienta podría usarse para construir modelos digitales de células humanas.
Eso permitiría simular cómo una célula responde a un medicamento sin tener que hacer pruebas en laboratorio o en pacientes.
Sería una forma más rápida, barata y segura de probar nuevas terapias.
El siguiente paso de los investigadores es escalar la herramienta para analizar millones de células, no solo unas cuantas.
Así podrían hacer modelos celulares virtuales más realistas y útiles para la medicina del futuro.




