Un grupo de astrónomos descubrió un planeta gigante escondido en los bordes de nuestra galaxia usando un truco de la física que predijo Einstein hace más de un siglo.
El planeta se llama AT2021uey b y es un gigante gaseoso del tamaño de Júpiter. Está a unos 3,200 años luz de la Tierra y da una vuelta a su estrella cada 11 años.
No gira alrededor de una estrella como el Sol, sino de una enana roja, pequeña y fría. Pero lo que más sorprendió fue cómo lo encontraron.
Usaron un fenómeno raro llamado microlente gravitacional, una distorsión del espacio-tiempo causada por la gravedad de un objeto masivo, tal como lo explicó Einstein en su teoría de la relatividad.
Cuando el planeta pasa frente a su estrella, su gravedad curva la luz como una lupa, haciendo que el brillo de la estrella se dispare por un instante.
Ese «destello» fue captado en 2021 por el telescopio Gaia de la Agencia Espacial Europea. Así se dieron cuenta de que algo grande estaba ahí, aunque no se viera directamente.
Después, el equipo del Observatorio Astronómico de Molėtai, en Lituania, hizo observaciones más detalladas. Calcularon que el planeta tiene 1.3 veces la masa de Júpiter.
La estrella que lo acompaña arde a la mitad de la temperatura del Sol, y el planeta está cuatro veces más lejos de su estrella que la Tierra del Sol.
Este hallazgo es especial porque solo hay dos planetas conocidos tan lejos del centro denso de la Vía Láctea. La mayoría se encuentra mucho más cerca del “corazón” galáctico.
El estudio fue publicado el 7 de mayo en la revista Astronomy & Astrophysics, y liderado por científicos de la Universidad de Vilna.
Uno de los autores, Marius Maskoliūnas, explicó que es como ver la sombra de un pájaro pasar: no ves al ave, pero puedes adivinar su tamaño, forma y distancia.
La microlente es una técnica rara porque depende de alineaciones perfectas entre el planeta, su estrella y los telescopios. A veces hay que esperar años para que eso ocurra.
También es difícil porque la mayoría de las estrellas cambian de brillo por otras razones. Solo unas pocas muestran el efecto que señala la presencia de un planeta.
Desde 1992 se han descubierto casi 6,000 exoplanetas. La mayoría se encontró con métodos más comunes, como cuando el planeta bloquea luz o hace “tambalear” a su estrella.
Pero este descubrimiento muestra que todavía hay formas menos convencionales de encontrar mundos ocultos, incluso en lugares donde no esperábamos que hubiera planetas.
Según los astrónomos, hallar un planeta tan lejos y en una región pobre en elementos pesados pone en duda lo que creíamos sobre cómo se forman los planetas.
La líder del proyecto, Edita Stonkutė, dice que el universo sigue desafiando nuestras ideas, y que el sistema solar es solo una forma más entre muchas otras de existir.





