Científicos identificaron un solo gen responsable de un tipo raro de diabetes que aparece en recién nacidos. Cuando este gen falla, las células que producen insulina dejan de funcionar y mueren.
El gen se llama TMEM167A, y resulta que las células beta del páncreas, las encargadas de generar insulina, dependen totalmente de él. También cumple funciones en el cerebro.
Esto lo descubrió un equipo internacional al estudiar a seis bebés diagnosticados con diabetes neonatal y microcefalia antes de los seis meses de vida. Cinco también tenían epilepsia.
Esta combinación de síntomas se conoce como síndrome MEDS (microcefalia, epilepsia y diabetes). Es extremadamente raro: solo hay once casos registrados en todo el mundo.
Antes de este estudio, se sabía que dos genes podían causar MEDS: IER3IP1 y YIPF5. Pero ahora se confirmó que TMEM167A también puede provocarlo si ambos padres transmiten una copia mutada.
La secuenciación genética mostró que los bebés con la mutación en TMEM167A también heredaron una copia defectuosa del gen de cada progenitor, igual que en los otros casos conocidos.
Este gen está activo tanto en el páncreas como en el cerebro, en bebés y adultos, y también en ratones. Eso explicaría por qué estos niños tienen problemas en ambos órganos.
Para entender mejor cómo afecta este gen a la diabetes, los científicos usaron células madre humanas y eliminaron el gen original, reemplazándolo por la versión mutada de uno de los pacientes.
Después hicieron que esas células madre se convirtieran en células beta, las que normalmente producen insulina. Al principio, parecían desarrollarse bien, pero no funcionaban como deberían.
Cuando las expusieron a glucosa, las células beta no liberaron insulina. Y además, comenzaron a colapsar internamente: su retículo endoplásmico —una estructura clave dentro de la célula— dejó de funcionar.
Esto provocó la muerte de las células beta, lo cual explica por qué los bebés con esta mutación no pueden regular el azúcar en sangre desde que nacen.
“Encontrar mutaciones genéticas que causan diabetes en bebés nos ayuda a descubrir genes claves en la producción y liberación de insulina”, explicó Elisa de Franco, genetista molecular de la Universidad de Exeter.
Gracias a estos seis casos raros, los científicos pudieron entender mejor qué hace el gen TMEM167A, y cómo su mal funcionamiento bloquea por completo la producción de insulina.
Miriam Cnop, experta en diabetes de la Universidad Libre de Bruselas, dijo que poder crear células beta a partir de células madre es una herramienta poderosa para investigar enfermedades y probar tratamientos.
Este tipo de modelos permiten estudiar no solo tipos raros de diabetes, sino también otras formas más comunes, desde un enfoque mucho más detallado.
El estudio completo fue publicado en The Journal of Clinical Investigation.
