¿Alguna vez te preguntaste dónde estaba tu casa cuando existía Pangea? Ahora puedes averiguarlo con una herramienta bastante curiosa.
Un equipo de científicos actualizó Paleolatitude.org, una web que muestra cómo cambiaron las latitudes de cualquier lugar durante 320 millones de años.
La investigación fue publicada en PLOS One y se basa en el Modelo Paleogeográfico de Utrecht, que reconstruye antiguos movimientos continentales.
Esto ayuda a mirar fósiles y rocas de otra manera. Ya no solo importa cuándo existieron, sino también dónde estaban realmente.
Por ejemplo, cerca de Winterswijk, en Países Bajos, hay fósiles de plantas y animales de hace unos 245 millones de años.
Lo raro es que esos organismos parecen haber vivido en un clima parecido al Golfo Pérsico actual, no al este europeo.
Y eso no ocurrió solo porque la Tierra fuera más cálida. También ocurrió porque esa región estaba en otra latitud.
Según el modelo, esos fósiles estaban entonces a una latitud similar a la Arabia moderna, aunque hoy estén en Europa.
La herramienta no solo muestra cómo se movieron los continentes. También incorpora cambios en los polos, porque ellos tampoco permanecieron quietos.
Además, la nueva versión permite exportar datos, generar gráficos y cargar información propia para calcular paleolatitudes en grandes cantidades.
Eso suena muy técnico, pero la idea central es sencilla: la Tierra ha reorganizado sus piezas muchas veces.
Los continentes viajaron, chocaron, se separaron y levantaron montañas. Lugares que hoy son templados antes pudieron estar cerca del ecuador.
Para mostrar el potencial de la herramienta, los investigadores analizaron unos 34.000 fósiles marinos del Jurásico Superior.
No se limitaron a mirar dónde aparecen hoy esos fósiles. Calcularon en qué latitud estaban cuando esos organismos murieron.
Con eso pudieron reconstruir mejor qué zonas tenían más biodiversidad en ese momento, usando mapas antiguos y análisis estadísticos.
Esto sirve para estudiar cómo reaccionó la vida ante crisis pasadas, como calentamientos rápidos, enfriamientos o extinciones masivas.
Los científicos pueden preguntar qué latitudes se volvieron inhabitables primero, cuáles funcionaron como refugios y qué especies lograron migrar.
También pueden estudiar cuáles especies se adaptaron y cuáles desaparecieron. Eso conecta la historia antigua con problemas actuales de biodiversidad.
La herramienta todavía no cubre toda la historia del planeta. Por ahora llega hasta unos 320 millones de años atrás.
El equipo quiere extenderla hasta la explosión cámbrica, hace unos 550 millones de años, cuando aparecieron muchos grandes grupos animales.
Mientras tanto, cualquiera puede probarla. Solo escribes una ubicación y ves por qué latitudes viajó durante millones de años.
Así, tu patio, tu ciudad o cualquier lugar del mapa deja de ser un punto fijo.
Se vuelve parte de una historia enorme, donde el suelo bajo tus pies también ha estado viajando por el planeta.
