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Una misma firma química desconocida ha sido detectada en Plutón y Titán

Paisajes helados y atmósfera brumosa de Plutón, captados por la misión New Horizons en 2015. (NASA/Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins/Instituto de Investigación del Suroeste)

Titán y Plutón están separados por enormes distancias, pero el telescopio James Webb detectó en ambos una firma química desconocida que desconcierta a los astrónomos.

Titán, la mayor luna de Saturno, tiene una corteza de hielo, lagos de metano y etano líquidos, además de una atmósfera espesa y también brumosa.

Plutón, mucho más lejos del Sol, muestra un paisaje helado modelado por montañas, llanuras y extraños volcanes que expulsan materiales congelados desde su interior.

Aunque son mundos muy distintos, ambos contienen bastante nitrógeno e hidrocarburos, y sus atmósferas producen nieblas mediante reacciones químicas impulsadas constantemente por la radiación solar.

El hallazgo, aceptado en la revista Astronomy & Astrophysics, podría ayudar a entender cómo aparece la química orgánica compleja en lugares completamente distintos de la Tierra.

Titán resulta especialmente valioso porque reúne metano, lluvia, ríos, lagos, estaciones y partículas energéticas, creando un laboratorio natural donde estudiar química anterior a la vida.

La sonda Cassini permitió conocer sus dunas, montañas, lagos y otras estructuras, pero estudiar con detalle la composición química de su superficie siguió siendo complicado.

El telescopio James Webb puede atravesar mejor las nubes y brumas usando luz infrarroja, por eso un equipo decidió observar directamente la superficie oculta de Titán.

Cuando llegaron los datos, apareció una zona de absorción que no coincidía con ninguna sustancia conocida y estaba presente en dos instrumentos diferentes del telescopio.

Eso hace poco probable que se trate de un error técnico conocido. La señal parece real y apunta hacia algún material todavía no identificado correctamente.

Los telescopios separan la luz en diferentes longitudes de onda. Cada molécula absorbe ciertas partes y deja una especie de huella química única bastante reconocible.

Sin embargo, la huella encontrada aquí en Titán no encaja del todo con ninguna molécula estudiada anteriormente, lo que sugiere una composición o comportamiento inesperado.

La sorpresa aumentó cuando el James Webb observó Plutón y detectó exactamente la misma señal, aunque allí apareció mucho más fuerte y también más ancha.

Esto resulta extraño porque Titán y Plutón tienen temperaturas, presiones y además historias geológicas muy diferentes, aunque comparten ambientes fríos con nitrógeno y metano.

Los investigadores compararon la señal con decenas de sustancias. El benceno, el acetileno, la cetena y el propadieno se acercan, pero ninguno coincide perfectamente.

También podría tratarse de una molécula conocida mezclada con otros compuestos o acomodada físicamente de otra forma, cambiando ligeramente la manera en que absorbe luz infrarroja.

La señal parece provenir precisamente de la superficie y no de la atmósfera, algo que vuelve todavía más importante localizar exactamente dónde aparece en ambos mundos.

El hecho de verla en dos lugares sugiere que podría representar una química común en cuerpos fríos, ricos en nitrógeno y con abundante metano.

Futuras observaciones del James Webb podrían mapear la señal en Titán, mientras la futura misión Dragonfly analizará directamente materiales cuando llegue durante la década de 2030.

Por ahora, nadie sabe qué produce esta huella. El hallazgo recuerda que incluso los mundos más estudiados todavía esconden sustancias y procesos químicos desconocidos.

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