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Un simple aumento de proteína revive células cerebrales desgastadas por la edad en ratones

AI

Un grupo de investigadores del Baylor College of Medicine descubrió algo interesante en ratones con una condición parecida al Alzheimer, porque observaron que aumentar los niveles de una proteína llamada Sox9 hacía que ciertas células del cerebro entraran en modo limpieza acelerada. Estas células, conocidas como astrocitos, empezaron a eliminar las placas de proteína con mucha más eficiencia, como si hubieran recibido una señal para ponerse a trabajar con urgencia.

Al ver ese cambio, el equipo probó cómo respondían los ratones en pruebas de memoria y comportamiento, y encontraron que los animales tratados recordaban mejor y se desenvolvían con mayor claridad. Ese resultado llamó la atención porque en el Alzheimer real la memoria se deteriora a medida que las neuronas se dañan, así que cualquier intervención que frene ese proceso se considera una pista prometedora hacia tratamientos nuevos.

El estudio, publicado en Nature Neuroscience, muestra que el efecto de Sox9 ocurre gracias a un aumento en un receptor llamado MEGF10, presente solo en la membrana de los astrocitos que se encargan de retirar placas de amiloide-beta. Al parecer, cuando Sox9 sube, estos receptores se activan con fuerza y permiten que los astrocitos limpien mejor los desechos que se acumulan en el cerebro con la edad.

El investigador Dong-Joo Choi explicó que los astrocitos tienen un papel más amplio de lo que solemos imaginar, porque ayudan en la comunicación neuronal y participan en el almacenamiento de memoria, pero con el envejecimiento sufren cambios profundos que no entendemos del todo. Justamente por eso sorprendió ver que aumentar Sox9 devolvía vitalidad a esos astrocitos envejecidos, casi como si los reencendiera después de años funcionando a media marcha.

Los científicos también hicieron la prueba inversa y eliminaron Sox9 en ratones genéticamente modificados, observando que los astrocitos se debilitaban, la memoria empeoraba y las placas de amiloide-beta se acumulaban sin control. Esa comparación permitió ver que Sox9 no solo activa la limpieza, sino que parece ser clave para que los astrocitos mantengan su salud básica a lo largo del tiempo.

Choi destacó que el diseño experimental usó ratones que ya tenían déficits cognitivos y placas en el cerebro, lo cual es importante porque muchos estudios prueban intervenciones demasiado temprano, antes de que aparezcan los problemas reales. Trabajar con animales que ya presentan la enfermedad los acerca más a lo que vemos en pacientes humanos, por lo que los resultados adquieren más relevancia clínica.

Hoy los científicos buscan frenar el Alzheimer desde muchos ángulos, pero los tratamientos que apuntan a las placas de amiloide no siempre funcionan, lo que demuestra que la enfermedad es más compleja de lo que se pensaba. Todavía no sabemos si esas placas causan la enfermedad o si aparecen como consecuencia de otros procesos internos, así que comprender cómo interactúan con las células de soporte del cerebro se vuelve fundamental para avanzar.

A pesar de que este estudio se realizó en ratones, los investigadores creen que activar la capacidad natural de los astrocitos para limpiar desechos podría convertirse en una alternativa real para tratar la enfermedad. Según Benjamin Deneen, la mayoría de los tratamientos actuales se enfocan en las neuronas o intentan detener la formación de placas, pero este trabajo muestra que fortalecer a los astrocitos podría ser igual de importante para frenar el daño neurológico.

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