Blue Origin por fin lanzó su cohete New Glenn con dos naves gemelas de la NASA rumbo a Marte, y además logró aterrizar su enorme propulsor.
El despegue se atrasó varios días por el clima en tierra y en el espacio, pero la espera valió la pena y dejó a todos con una sonrisa.
Era apenas el segundo vuelo de este cohete, y aun así Blue Origin recuperó el propulsor, algo clave para volver a usarlo en futuras misiones.
La gente en Cabo Cañaveral gritó de emoción cuando el propulsor bajó suave y se posó sobre una plataforma flotante como si nada.
Hasta ahora solo SpaceX había logrado aterrizar un cohete de clase orbital, así que este momento encendió aún más la competencia entre ambas compañías.
La NASA abrió nuevas licitaciones para su misión lunar, y eso puso a las dos empresas de los magnates bajo la misma lupa y mucha presión.
Jared Isaacman celebró el logro en redes y dijo que fue un momento increíble, lo cual dio más visibilidad al éxito de Blue Origin.
Incluso desde SpaceX llegaron felicitaciones, incluyendo las de Elon Musk, que reconoció el trabajo del equipo rival sin drama.
El lanzamiento se había retrasado primero por tormentas en la Tierra y luego por mal clima espacial que podía afectar las naves de la NASA.
La actividad solar andaba tan intensa que los científicos no querían arriesgar un daño costoso justo antes del despegue.
Ya el jueves aparecieron otros contratiempos sin explicación clara, pero finalmente a las 3:55 de la tarde el cohete rugió y se elevó.
El New Glenn mide casi cien metros y ahora debe llevar las naves gemelas ESCAPADE para estudiar la historia climática de Marte y ayudar a pensar en viajes humanos.
La sala volvió a aplaudir cuando las naves se separaron y siguieron su ruta sin problemas.
Un experto de la NASA explicó que las dos naves, llamadas Blue y Gold, primero buscarán una órbita tranquila cerca de la Tierra para medir el clima espacial.
Cuando llegue el alineamiento ideal en 2026, usarán un empujón gravitacional y saldrán rumbo a Marte, donde deberían llegar en 2027.
Este tipo de lanzamiento podría permitir misiones más frecuentes sin depender tanto de la ventana perfecta entre la Tierra y Marte que aparece cada dos años.
El primer vuelo de New Glenn en enero fue bueno, aunque en esa ocasión se perdió el propulsor durante el descenso.
Por eso este aterrizaje marcó un paso clave para reducir costos y evitar que los propulsores terminen hundidos en el océano.
Uno de los comentaristas de Blue Origin dijo que hoy empezaba la era de lanzar, aterrizar y repetir, algo vital para abaratar la exploración espacial.
El gobierno actual está presionando a la NASA para acelerar su misión lunar en medio de la competencia con China, así que cada avance cuenta.
Un veterano del sector aeroespacial comentó que este lanzamiento muestra cuánto ha avanzado Blue Origin y qué papel podría jugar en las próximas misiones lunares.
