El objetivo principal de una cirugía oncológica es eliminar todo el cáncer. Para lograrlo, los médicos se apoyan en la vista y el tacto dentro del quirófano.
En el Arizona Center for Cancer Care, el doctor Arvind Bakhru cuenta con una ayuda extra. Al encender una luz infrarroja en su laparoscopio, los tumores brillan en verde.
Ese resplandor se debe a un medicamento llamado Cytalux. La fluorescencia muestra con claridad dónde están las lesiones, lo que hace que su extracción sea más sencilla y precisa.
Fármaco brillante
Cytalux se administra por vía intravenosa. En cáncer de ovario se aplica hasta nueve horas antes de la cirugía, y en cáncer de pulmón hasta 24 horas antes.
El fármaco funciona gracias a una sustancia que se une a receptores de folato en las células. Como las células cancerígenas consumen más folato, se iluminan al contacto con la luz infrarroja.
Esto permite diferenciar tejido sano de tejido maligno. Así, los cirujanos pueden retirar tumores completos sin dañar zonas que todavía funcionan de manera normal.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó Cytalux en 2021 para cirugías de ovario, tras un ensayo clínico donde reveló lesiones adicionales en más del 30% de pacientes.
Un año después, la autorización se amplió a operaciones de pulmón. Desde 2023, más de mil cirugías en ambos tipos de cáncer ya han incorporado esta tecnología innovadora.
Según Bill Peters, director de On Target Laboratories, Cytalux podría aplicarse en muchos otros casos. Esto porque los receptores de folato aparecen en el 85% de los cánceres.
En operaciones de pulmón, Cytalux resulta más exacto que los tintes tradicionales. Estos se aplican directamente sobre los tumores, pero pueden filtrarse o mezclarse, complicando el procedimiento.
Detección temprana
El doctor Ryan Levy, del Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh, afirma que Cytalux aumenta la confianza del cirujano. Se eliminan tumores ocultos y se preserva la función pulmonar.
Evitar repetir una cirugía por no haber extraído todas las lesiones es vital. Cytalux ayuda a reducir ese riesgo, lo cual supone un alivio tanto para médicos como pacientes.
También resulta útil en lesiones muy pequeñas. Antes, los pacientes debían esperar a que esas manchas crecieran para localizarlas. Ahora, se pueden detectar desde el inicio.
En cáncer de ovario, la detección temprana es clave. Muchas mujeres presentan síntomas vagos como hinchazón o molestias urinarias cuando la enfermedad ya está avanzada.
Por eso, identificar y retirar incluso lesiones diminutas mejora el pronóstico a largo plazo. Cytalux ofrece justamente esa ventaja en un campo donde cada detalle cuenta.
De momento, ningún otro medicamento similar ha alcanzado la aprobación oficial. Para Bakhru, Cytalux marca el camino hacia un futuro de cirugías oncológicas más precisas y con mejores resultados.
Como él mismo resume, la calidad y la exhaustividad de una cirugía influyen directamente en la supervivencia y en evitar que el cáncer reaparezca.
