Un grupo de investigadores del MIT cree haber encontrado una forma más barata y limpia de obtener litio, el metal que alimenta las baterías de autos eléctricos y sistemas de almacenamiento de energía. El avance acaba de publicarse en la revista Science y ya dio origen a una empresa llamada Rock Zero, que busca llevar la tecnología al mercado.
Hoy existen dos métodos principales para producir litio. Uno consiste en extraerlo de salmueras, aguas muy saladas que acumularon el metal durante miles de años. El problema es que solo funciona en ciertas regiones y requiere enormes piscinas de evaporación. El otro método, mucho más común, implica triturar roca, calentarla a temperaturas extremas y procesarla con sustancias químicas peligrosas.
La nueva técnica evita gran parte de ese proceso. En lugar de usar hornos gigantes, los investigadores emplean un ácido débil llamado fluoruro de amonio para disolver minerales ricos en silicatos. Así liberan el litio atrapado en la roca y, además, recuperan otros materiales valiosos como sílice y alúmina.
Serendipia
La idea surgió de manera inesperada. El equipo buscaba materiales para fabricar cemento más resistente cuando recordó un producto doméstico utilizado para grabar vidrio. Ese producto contenía fluoruro de amonio. Tras varios experimentos, descubrieron que podía disolver silicatos sin generar ácido fluorhídrico, una sustancia extremadamente peligrosa.
El primer objetivo fue la espodumena, el principal mineral explotado para producir litio. Normalmente este material debe calentarse a temperaturas muy elevadas para que el metal resulte accesible. Con el nuevo método, todo ocurre en tanques plásticos agitados y a temperaturas cercanas a los 95 grados Celsius.
Los resultados son prometedores. En los primeros ensayos, la extracción tardaba un par de días. Ahora el proceso demora menos de 12 horas. Además, genera carbonato de litio para baterías, alúmina para la industria del aluminio y sílice utilizable en concreto. El ácido también puede reutilizarse varias veces.
Ruta al mercado
Según los cálculos del equipo, el costo podría bajar de los 6.000 dólares por tonelada de litio una vez que la tecnología alcance escala industrial. Eso la volvería competitiva incluso frente a los métodos más económicos actuales.
Sin embargo, todavía quedan desafíos. El mercado del litio es muy inestable y los precios suben y bajan con fuerza. Además, Rock Zero tendrá que competir con grandes productores ya establecidos y con tecnologías emergentes, como las baterías de sodio, que no necesitan litio.
Aun así, los investigadores creen que el potencial va mucho más allá de este metal. Después de todo, gran parte de la corteza terrestre está formada por silicatos.





