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No estábamos solos: los primeros humanos convivieron con los Australopithecus

El cráneo completo original de un Australopithecus africanus de 2,1 millones de años de antigüedad...José Braga

Aunque sabemos bastante sobre la evolución humana, hay un periodo entre hace 2 y 3 millones de años que sigue siendo un misterio. Justo ahí empieza la historia del género Homo.

Ese vacío en el registro fósil es clave, porque es cuando aparece por primera vez nuestra rama en el árbol evolutivo. Sin embargo, los restos de esa época son muy escasos.

Un nuevo estudio publicado en la revista Nature ayudó a llenar parte de ese hueco. Los investigadores encontraron fósiles de dos especies humanas antiguas que vivieron juntas en lo que hoy es Etiopía.

El hallazgo fue en Ledi-Geraru, en la región de Afar. Ahí, un equipo internacional descubrió dientes fosilizados de homínidos que vivieron entre 2.6 y 3 millones de años atrás.

Lucas Delezene, antropólogo de la Universidad de Arkansas, participó junto a más de 20 científicos de África, América del Norte y Europa. El estudio fue financiado por la Fundación Leakey y la NSF.

Uno de los fósiles más importantes tiene 2.8 millones de años y es el resto más antiguo confirmado del género Homo, al que pertenecemos los humanos modernos.

Además, encontraron que Homo compartía el área con otra especie: Australopithecus. Esto sorprendió, porque se creía que esta última ya se había extinguido en la zona para ese entonces.

La famosa Lucy, también un Australopithecus, fue hallada cerca, pero se pensaba que su especie había desaparecido de la región millones de años antes.

Delezene dice que mucha gente cree que la evolución es una línea recta, como el típico dibujo del mono que se convierte en humano. Pero la realidad es mucho más complicada.

El árbol evolutivo humano tiene muchas ramas, algunas se cruzan y otras desaparecen. Este descubrimiento muestra que Homo no fue el único homínido de su época ni el primero en imponerse.

Por ejemplo, en el sur de África, Homo convivió con Paranthropus, un homínido de grandes dientes y mandíbula poderosa, especializado en masticar plantas duras.

Pero en la región de Afar no hay fósiles de Paranthropus. Allí, los restos muestran que Homo coexistió con Australopithecus. ¿Compartían recursos? ¿Competían entre sí?

Eso es parte de lo que los investigadores quieren averiguar. No está claro si comían lo mismo o si Homo desarrolló herramientas y comía carne para evitar la competencia.

Lo cierto es que los fósiles encontrados son todos dientes. Aunque pequeños, estos restos son súper valiosos porque se conservan mejor gracias a su esmalte resistente.

Delezene, experto en dientes de homínidos, explicó que aunque las diferencias entre Homo y Australopithecus son sutiles, son constantes y se pueden distinguir bien bajo análisis.

Este descubrimiento llena un hueco importante, pero aún falta mucho por saber. No sabemos cómo lucían sus cuerpos ni sus cabezas. Solo tenemos pistas.

El equipo seguirá trabajando en la zona con apoyo de la comunidad local afar, esperando encontrar más fósiles que ayuden a contar la historia completa de nuestros orígenes.

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