Investigadores del RMIT están probando nuevas formas de reducir la huella de carbono en infraestructura usando desechos orgánicos comunes para crear materiales de construcción útiles.
Un análisis de ciclo de vida mostró, por primera vez, que el biochar hecho de restos de café puede ayudar a fabricar un concreto con menos emisiones y mantener los beneficios de resistencia observados antes.
El estudio, publicado en el International Journal of Construction Management, analizó cómo este material impacta el ambiente desde su producción hasta su desecho final.
Pruebas anteriores del equipo calentaron restos de café a unos 350 grados sin oxígeno para crear un biochar muy fino. Al reemplazar con él el 15% de la arena, la resistencia del concreto aumentó cerca de un 30%.
Ese resultado abrió la puerta a explorar una alternativa real que reduzca la presión sobre las reservas naturales de arena, un recurso que cada vez escasea más.
La nueva investigación
Sobre esa base, la nueva investigación liderada por los doctores Jingxuan Zhang y Mohammad Saberian evaluó el impacto ambiental completo de este enfoque mediante un análisis detallado de “cuna a tumba”.
El estudio midió emisiones, uso de recursos y efectos ambientales a lo largo de todo el ciclo del material, desde su producción hasta el final de su vida útil.
Los resultados mostraron reducciones de dióxido de carbono del 15%, 23% y 26% cuando el biochar reemplazó el 5%, 10% y 15% de la arena, respectivamente.
También registraron hasta un 31% menos consumo de combustibles fósiles y mejoras notables en el impacto sobre ríos y lagos.
Esto respalda la transición hacia una economía circular y metas de emisiones netas cero al transformar residuos abundantes en materiales funcionales y disminuir la dependencia de arena natural.
Además, ayuda a que la gente vea los residuos como recursos aprovechables, lo que impulsa la recuperación de materiales.
Zhang señaló que estos hallazgos refuerzan la necesidad de pruebas reales en obras de construcción.
Según comentó, ya demostraron que el biochar de café puede reducir la huella de carbono del concreto y que los ensayos previos confirmaron aumentos en la resistencia.
Menor impacto ambiental
El profesor Chun-Qing Li, que asesoró al equipo, destacó que esta innovación convierte desechos orgánicos en un ingrediente práctico para infraestructuras con menor impacto ambiental.
Explicó que usar cantidades moderadas de biochar de café ofrece una ruta clara y medible para un concreto más sostenible.
Saberian añadió que el equipo ya conversa con la industria y con gobiernos locales y estatales para aplicar esta idea en proyectos reales.
Los siguientes pasos incluyen pilotos más grandes, ajustar mezclas y alinearlas con estándares para que las obras adopten este enfoque con confianza.
El equipo también invitó a colaborar en el desarrollo de cadenas de suministro y pruebas en campo.
