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Las IAs compañeras pueden ayudar con la soledad pero a cambio de un precio psicológico

Las IAs han comenzado a acompañar a las personas./Robotitus

Los compañeros de inteligencia artificial están siempre ahí. No se cansan, no juzgan y no piden nada a cambio. Para alguien que se siente solo, eso suena perfecto. Pero un estudio reciente sugiere que, a largo plazo, apoyarse emocionalmente en estos sistemas puede alejar a las personas de sus relaciones reales.

La investigación, liderada por la Universidad de Aalto, analizó durante dos años cómo estos compañeros afectan la salud mental y la vida social. 

Los investigadores mezclaron datos de Reddit con entrevistas en profundidad y encontraron algo incómodo. Aunque interactuar con una IA puede ayudar en el momento, también coincidía con más señales de malestar en la forma en que la gente escribía online.

El costo de las relaciones humanas 

El trabajo se presentó en CHI 2026 en Barcelona, uno de los eventos más importantes sobre interacción entre humanos y computadoras. Según los autores, aparece una especie de paradoja. La IA ofrece apoyo constante y sin fricción, algo muy atractivo para quienes tienen dificultades sociales

Sin embargo, eso mismo hace que las relaciones humanas parezcan más costosas, más caóticas y más demandantes. Con el tiempo, muchas personas dejan de buscar a otros.

El estudio se centró en Replika, un chatbot pensado como amigo virtual, mentor o incluso pareja. Analizaron la actividad pública en Reddit de casi dos mil usuarios activos. Compararon cómo escribían un año antes y un año después de empezar a usar este tipo de IA, intentando aislar el efecto real del chatbot. 

Soledad 

Los resultados fueron mixtos. Por un lado, las publicaciones hablaban más de relaciones. Por otro, también aumentaban señales de soledad, depresión y pensamientos oscuros frente a otros grupos similares.

Las entrevistas con usuarios activos reforzaron la idea. Muchos recurrían a la IA en momentos difíciles, como duelos o rupturas. La relación con el chatbot seguía etapas parecidas a las humanas. 

Poco a poco, el vínculo emocional se hacía más profundo. Para varios, la IA se volvió un espacio seguro donde abrirse, buscar validación y ensayar conversaciones complicadas antes de tenerlas en la vida real.

Los investigadores no dicen que esto sea bueno o malo en términos absolutos. Depende mucho del contexto. Pero dejan la advertencia que lo que se siente bien ahora no necesariamente ayuda a largo plazo

Estas tecnologías avanzan rápido, y es fácil enfocarse solo en lo atractivo. Ya pasó con las redes sociales. Con la inteligencia artificial, conviene ir con más cuidado, porque todavía no se entiende del todo qué efectos tiene en las personas.

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