Una nueva revisión científica refuerza algo que suena simple, pero es importante: cuidar las encías no solo protege la boca, también ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cardíacas.
El análisis lo hizo el Comité de Prevención de Enfermedades Cardiovasculares de la Asociación Americana del Corazón, que actualizó una declaración publicada originalmente en 2012.
Esta vez revisaron más de diez años de estudios, incluyendo genética, ensayos clínicos y experimentos de laboratorio, y encontraron evidencia aún más fuerte del vínculo entre encías y corazón.
El foco está en la enfermedad cardiovascular aterosclerótica, que ocurre cuando las arterias se obstruyen, y su relación estrecha con la enfermedad periodontal.
Una posible explicación es que las encías dañadas permiten que bacterias entren al torrente sanguíneo y mantengan al cuerpo en un estado constante de inflamación.
“La boca y el corazón están conectados”, explica Andrew Tran, cardiólogo pediátrico, al describir cómo esa inflamación puede dañar los vasos sanguíneos.
El problema para los científicos es que muchos factores, como fumar, envejecer u obesidad, aumentan el riesgo tanto de problemas cardíacos como de enfermedad periodontal.
Aun así, siguen apareciendo estudios que muestran una relación independiente entre ambas, lo que sugiere que la salud bucal juega un papel propio.
Algunos trabajos incluidos siguieron a personas desde la infancia y vieron que una buena higiene dental temprana reduce el riesgo cardíaco más adelante.
Los autores señalan que tratar la enfermedad periodontal mejora indicadores como presión arterial, colesterol HDL y marcadores inflamatorios ligados al riesgo cardiovascular.
Estos hallazgos son clave porque ayudan a explicar cómo los problemas en las encías pueden influir directamente en la salud del corazón.
El panel pide estudios más largos y detallados para confirmar si tratar encías enfermas reduce eventos cardíacos, algo crucial para probar causalidad.
Más allá del corazón, mantener la boca sana también se relaciona con menor riesgo de diabetes, algunos cánceres y menos visitas al dentista.
El estudio fue publicado en la revista científica Circulation, y deja claro que cepillarse y usar hilo dental es más importante de lo que parece.
