Hoy, más de 2 mil millones de personas no tienen acceso a agua potable. Para enfrentar este problema, un equipo del MIT pensó fuera de lo común: obtener agua del aire. Sí, del aire que respiramos todos los días.
La atmósfera de la Tierra contiene trillones de litros de agua en forma de vapor. Si logramos capturar ese vapor, podemos transformarlo en agua limpia y potable. Con esa idea, los ingenieros del MIT crearon un nuevo dispositivo que extrae agua del aire, incluso en lugares secos como los desiertos.
El aparato parece una ventana negra vertical, hecha de un hidrogel especial que atrapa el vapor del aire. Cuando se llena, el hidrogel se encoge y suelta el agua. Esa agua se condensa en un vidrio enfriado, y luego baja por un tubo. Así, se obtiene agua limpia lista para tomar, sin necesidad de electricidad.
Lo genial es que el sistema funciona solo, sin baterías ni paneles solares. Lo probaron durante una semana en el desierto del Valle de la Muerte, el lugar más seco de Norteamérica.
Incluso con poca humedad, el dispositivo logró extraer hasta 160 mililitros diarios, casi una taza de agua. Nada mal para solo estar ahí parado. Con varios paneles juntos, se podría abastecer de agua potable a una familia. Y si hay más humedad, produce aún más agua.
El hidrogel
El profesor Xuanhe Zhao, uno de los líderes del proyecto, dice que la idea es llevar esta tecnología a zonas donde no hay acceso a energía ni agua. El estudio completo aparece en la revista Nature Water. El autor principal es Chang Liu, un exinvestigador del MIT que ahora enseña en Singapur.
El corazón del invento es el hidrogel, un material suave y poroso que el equipo ya había usado en medicina, como en implantes o electrodos flexibles. El hidrogel tiene una gran capacidad para absorber vapor. A diferencia de otros materiales, se hincha y cambia de forma cuando atrapa agua.
Algunos dispositivos anteriores usaban sales para mejorar la absorción, pero eso hacía que el agua saliera con sal. Esta vez resolvieron ese problema. Añadieron glicerol al hidrogel, una sustancia que evita que la sal se escape. También eliminaron poros muy pequeños que dejaban pasar la sal.
Además, le dieron al hidrogel una forma de pequeños domos, como burbujas, que aumentan su superficie y su capacidad de captar vapor.
Prueba en la vida real
Montaron medio metro cuadrado de este gel dentro de una cámara de vidrio, con una capa externa que ayuda a enfriar y condensar el vapor.
En noviembre de 2023, lo probaron en el desierto. Durante la noche absorbía agua, y en el día, con el sol, la soltaba en forma líquida. Funcionó en condiciones de humedad entre 21% y 88%, y superó a muchos otros métodos, incluso algunos que usan electricidad.
Aunque este es solo un prototipo, el equipo ya planea mejoras, como usar múltiples paneles y probarlos en más lugares del mundo.
