El telescopio espacial James Webb (JWST) podría haber encontrado la primera gran pista de algo llamado “estrella oscura” en el universo temprano.
Aunque suene contradictorio, una estrella oscura no es totalmente oscura. Brilla, pero no por fusión nuclear como las estrellas comunes. Su energía vendría de partículas de materia oscura que se destruyen entre sí.
Estas estrellas serían enormes, brillantes y muy ligeras para su tamaño. Estarían hechas principalmente de hidrógeno y helio, sostenidas por cantidades mínimas de materia oscura en su núcleo.
Cosmin Ilie, astrofísico de la Universidad Colgate, dice que estas estructuras serían como nubes gigantes infladas por dentro con materia oscura autodestructiva.
El equipo de investigación analizó cuatro de los objetos más lejanos jamás observados por el JWST. Todos mostraban características que encajan con la idea de una estrella oscura.
Uno de estos objetos tenía una señal muy particular: una absorción de luz en 1,640 Angstroms. Esta señal es típica de helio ionizado, y podría ser la «prueba clave» de una estrella oscura.
Aunque esa señal no es muy fuerte, es la primera vez que aparece algo así. Para Ilie, eso ya es sorprendente.
Cuando el JWST empezó a funcionar en 2021, captó imágenes del universo temprano que no tenían mucho sentido para los científicos.
Vieron estructuras enormes que no deberían existir tan pronto. No había pasado suficiente tiempo para que crecieran tanto, según los modelos actuales.
Una teoría para explicar esto es que muchas de esas estructuras no son galaxias, sino estrellas oscuras súper masivas con hasta un millón de veces la masa del Sol.
Desde tan lejos, estas estrellas se verían como galaxias jóvenes. El nuevo estudio examinó la luz y la forma de esos cuatro objetos sospechosos.
Uno de ellos parece un punto brillante. Los otros tres se ven más extendidos, como si estuvieran rodeados por gas ionizado de hidrógeno y helio.
Eso no descarta que puedan ser galaxias, admiten los autores. Pero si lo fueran, también habría que repensar muchas cosas.
Las estrellas oscuras, aunque teóricas, podrían ayudar a resolver varios misterios del cosmos.
Por ejemplo, podrían darnos pistas sobre qué es realmente la materia oscura, ese 85% del universo que no podemos ver.
Además, si una estrella oscura colapsa, podría formar un agujero negro con una masa inicial enorme.
Eso encajaría con el hecho de que ya hemos visto agujeros negros gigantes formados muy temprano en la historia del universo, algo que aún no sabemos explicar bien.
Sea lo que sea lo que ha visto el JWST, estos objetos ya están poniendo a prueba lo que creíamos saber sobre el cosmos.
El estudio completo fue publicado en la revista PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences).
