Icono del sitio Robotitus

Científicos podrían haber encontrado un modelo para revivir células viejas

Células T. AI

A medida que envejecemos, el sistema inmunológico pierde eficacia y deja al cuerpo más expuesto a infecciones, cáncer y otras enfermedades que antes podía controlar mejor.

Un equipo del Broad Institute of MIT and Harvard encontró una forma novedosa de rejuvenecer una pieza clave de esa defensa.

El trabajo, publicado en Nature, se centró en el timo, un pequeño órgano ubicado delante del corazón.

El timo es fundamental porque allí se forman los linfocitos T, células que patrullan el cuerpo buscando virus, bacterias y células tumorales.

El problema es que, desde la adultez temprana, el timo se encoge y reduce drásticamente su producción de nuevas células T.

Eso significa que, con los años, el sistema inmunológico pierde diversidad y capacidad de respuesta frente a amenazas nuevas.

Para abordar esto, los investigadores trabajaron con ratones y probaron una idea poco convencional: usar el hígado como sustituto parcial del timo.

El hígado no produce células T, pero sí puede enviar señales moleculares que estimulan su formación en otros tejidos.

Primero compararon ratones jóvenes y viejos y detectaron tres proteínas clave que disminuyen con la edad: DLL1, FLT3-L e IL-7.

Estas señales son esenciales para transformar células precursoras en linfocitos T funcionales y mantenerlas sanas y activas.

Con esa información, diseñaron un tratamiento basado en ARNm, una especie de receta temporal para que el cuerpo fabrique proteínas específicas.

Ese paquete de ARNm se inyectó repetidamente en el hígado de ratones viejos durante varias semanas.

El hígado fue elegido porque sigue siendo muy eficiente produciendo proteínas incluso en edades avanzadas.

Además, toda la sangre que sale del intestino pasa por el hígado, lo que lo convierte en un punto estratégico y accesible.

Tras cuatro semanas de tratamiento, los ratones mostraron un aumento claro en número y diversidad de células T.

También respondieron mejor a las vacunas y combatieron tumores con mayor eficacia, señales de un sistema inmunológico rejuvenecido.

Un detalle importante es que este aumento en producción de células T fue temporal, no permanente.

Eso reduce el riesgo de una estimulación excesiva, que podría provocar inflamación o ataques del sistema inmune contra el propio cuerpo.

Los autores describen el enfoque como una solución sintética, que imita las señales del timo sin necesidad de regenerar el órgano.

Existen intentos previos para estimular células T directamente en sangre, pero suelen implicar efectos secundarios importantes.

Este método basado en el hígado parece más controlable y potencialmente más seguro, al menos en modelos animales.

Aun así, los resultados solo se han probado en ratones, y falta confirmar si el enfoque funciona en humanos.

El equipo planea estudiar otros animales, diferentes combinaciones de señales y más tipos de células inmunes.

Si se logra restaurar una función tan básica como la inmunidad, podría ayudar a mantener la salud durante más años.

No se trata de evitar el envejecimiento, sino de reducir su impacto en una de las defensas más importantes del cuerpo.

Salir de la versión móvil