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Científicos españoles mantienen un útero vivo por primera vez 

Representación grafica de la máquina Mother con un ùtero vivo en su interior. / Robotitus

A simple vista parece una caja metálica con ruedas. Mide cerca de un metro de altura y está cubierta por tubos plásticos flexibles que funcionan como arterias y venas. Esos conductos conectan varios recipientes transparentes que hacen el papel de órganos. Pero lo realmente sorprendente está en un recipiente color crema colocado en la parte superior.

Hace unos meses, un grupo de investigadores de la Fundación Carlos Simón, en España, colocó allí un útero humano donado. Luego lo conectó a la máquina y comenzó a bombear sangre humana modificada. El resultado fue notable. El órgano permaneció vivo durante 24 horas fuera del cuerpo

Mother 

El dispositivo, bautizado informalmente como “Mother”, busca resolver una pregunta que intriga a los científicos desde hace años. ¿Qué ocurre exactamente cuando un embrión se implanta en el revestimiento del útero y comienza un embarazo?

Los investigadores creen que observar ese proceso en un órgano vivo podría ayudar a entender mejor algunos de los problemas que afectan a los tratamientos de fertilidad. En especial, los casos en los que los embriones no logran implantarse, una de las razones más frecuentes del fracaso de la fecundación in vitro.

La máquina se inspira en tecnologías utilizadas para conservar órganos destinados a trasplantes. Funciona como una versión simplificada del cuerpo humano. Una bomba actúa como corazón, un oxigenador cumple la función de los pulmones y un sistema de filtrado elimina desechos, como harían los riñones. Mientras tanto, sensores vigilan constantemente el estado del órgano.

Antes de probarla con tejido humano, el equipo realizó experimentos con úteros de oveja. Esas pruebas permitieron mantener los órganos vivos durante un día completo. Después de varios ajustes, llegó el momento de probar la tecnología con un útero humano obtenido tras una histerectomía

La prueba 

Aunque 24 horas puedan parecer poco, para un órgano fuera del cuerpo es bastante tiempo. De hecho, algunos expertos consideran que este avance podría ampliar las posibilidades de los trasplantes de útero en el futuro.

Sin embargo, el principal objetivo del proyecto es la investigación. El equipo quiere extender la supervivencia del órgano hasta unos 28 días para observar un ciclo menstrual completo y estudiar enfermedades como la endometriosis o los fibromas.

Y hay una meta todavía más ambiciosa. Algunos investigadores imaginan que, algún día, una tecnología como esta podría sostener un embarazo completo fuera del cuerpo humano. Esa posibilidad aún pertenece al terreno de las hipótesis, pero para sus creadores el primer paso ya está dado. Después de todo, cualquier gran avance científico empieza con un experimento que parecía imposible.

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